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No se cómo divorciarme - Casos del Corazon
No sé cómo divorciarme - Casos del Corazon
Aurelia (40, La Victoria). Hace casi un año que las cosas con el padre de mis hijas no van bien y hace dos meses dejamos de tener intimidad, por lo que hoy prácticamente llevamos una relación simplemente amical.
Tengo tres hijas que adoran a su padre, todavía están en el colegio y cuando comentan de sus compañeras cuyos papás se han divorciado, siempre hablan de la suerte que tienen de vivir todos juntos.
Cuando Enrique y yo nos casamos todo era felicidad, de eso hace más de quince años. Sin embargo, con el tiempo la relación fue cambiando y hace casi un año que nos fuimos distanciando, cada vez empezamos a tener menos sexo, hasta que llegó un punto en que ya no tenemos nada.
Yo sospecho que tiene otra e incluso creo que es la mujer con la que estuvo antes de iniciar la relación conmigo, pero todavía no tengo nada confirmado.
Pero sea cual fuere la razón por la que estamos distanciados y por la que ya no me busca para tener intimidad, sé que también soy responsable de ese alejamiento. Y es que siento que el amor se me fue acabando y ahora sólo tengo un gran cariño por Enrique, pero ya no es amor y mucho menos pasión.
Lo peor de todo es que no sé cómo enfrentar esta situación, pues por un lado quisiera divorciarme y que cada quien haga su vida, porque tampoco quiero seguir durmiendo en la misma cama con alguien con quien ya no me une sentimiento alguno.
Pero por otra parte pienso en mis hijas, en cómo las afectaría el divorcio, y me quedo llena de dudas.
CONSEJO
Lo primero es conversar con tu esposo, hablar del problema que tienen y ver si el matrimonio se puede salvar o no. Si es que no hubiera salida, lo mejor es divorciarse y hablar con sus hijas, prepararlas para que no salgan perjudicadas.
Escrito el 9/11/2010 12:29:00 p.m.
Rechazo el Amor por mis Amigas - Casos del Corazon
Rechazo el Amor por mis Amigas - Casos del Corazon
Nidia (35, Callao - Peru). Conozco a Lizardo desde hace varios años, pero jamás había cruzado por mi mente (y creo que por la de él tampoco) tener una relación sentimental, hasta que hace unos meses nos hemos empezado a ver con otros ojos.
Y es que coincidimos en un trabajo después de varios años y volvimos a recuperar nuestra amistad después de no vernos por más de cinco años.
Fue precisamente la convivencia en la oficina, su galantería y podría decir que hasta su coquetería, que me hicieron verlo con otros ojos y debo confesar que me está gustando más de lo que podría imaginar.
Creo que esa atracción es recíproca, pues cuando me acerco para hablar de trabajo, se pone nervioso y trata de retenerme para que no me vaya rápido.
Incluso me ha invitado a almorzar, a comer y a tomar un café, pero siempre me he negado, pues temo que mis amigas, que son muy alegres y buenas, pero también un tanto indiscretas, me vean salir con él y empiecen a molestarme.
Es que yo soy demasiado reservada con mis cosas, me gusta ser discreta y me sentiría muy mal que alguien me vea saliendo juntos del trabajo y empiecen los comentarios.
Lizardo me ha dicho que no debo preocuparme, que él será discreto, que podemos encontrarnos en un lugar lejos de la oficina, pero a mí me da temor.
El problema es que puedo dejar pasar el amor verdadero por un miedo que podría parecer infantil, pero es que a mí sí me preocupa mucho el qué dirán y no me gusta estar en boca de nadie.
CONSEJO
Creo que exageras en todo. Nada pasará si te encuentras en un lugar lejano a tu oficina. Si los dos son solteros nadie tiene por qué hablar. Además, los comentarios y chismes en los trabajos siempre están a la orden del día. No dejes pasar el amor.
Fuente: Diario Ojo
Escrito el 9/11/2010 07:54:00 a.m.
Quiere que sea su amante - Casos del Corazon
Quiere que sea su amante - Casos del Corazon
Verónica (28, Chiclayo - Peru). Después de dos años de relación con Marcial, con quien pensaba que llegaría al altar aun cuando todavía no habíamos hablado de matrimonio, nuestro romance llegó a su fin de manera abrupta, quedándome con el corazón destrozado.
Un buen día Marcial me pidió conversar y me dijo que lamentaba tener que romper nuestra relación, pues iba a casarse con otra mujer a la que había embarazado.
Me dijo que me amaba, que la otra sólo había sido una aventura, pero que tenía que cumplir como hombre con esta persona y sobre todo cumplir como padre.
Me dolió muchísimo lo que me hizo, no podía entender su engaño y le pedí que se fuera para siempre de mi vida, pues me propuso mantener una amistad, pero le respondí que no lo quería ni como amigo.
A través de conocidos me he enterado que está en todos los preparativos de la boda y se casa dentro de un mes.
Hace un par de meses que rompimos y hace unos días me volvió a llamar para decirme que me ama, que no puede olvidarme y me ha propuesto vernos y que después de casado sigamos encontrándonos.
En otras palabras, doctora, quiere que sea su amante. Insiste en decirme que se casa por obligación y no por amor y que no deberíamos dejar de vernos porque sabe que yo también lo amo. Y es cierto, yo sigo amándolo, tampoco puedo olvidarlo, pero no sé si acceder a su pedido.
Por un lado sé que está mal, pero por otra parte seguiría siendo feliz en sus brazos y sería una manera de vengarme de la otra que me lo quitó.
CONSEJO
Tienes que darte tu lugar. Ese tal Marcial no te ama, pues si de verdad lo hiciera no te habría engañado. Y aun embarazando a otra mujer no necesitaba casarse, bastaba con hacerse responsable del hijo y punto. Es un sinvergüenza y quiere seguir tenie
Escrito el 9/10/2010 02:17:00 a.m.
Mi Madre Me Busca Novio Con Plata
Mi Madre Me Busca Novio Con Plata
Adriana(Chaclacayo - Peru). Hace unos meses conocí a Efraín, un hombre que bien podría ser mi padre y al que mi madre trajo a la casa precisamente para que me enamore.
Y es que mi mamá anda buscando que me case con un hombre que tenga dinero para que nos mantenga a las dos, pues desde que mi papá falleció, hace un par de años, la situación está difícil en mi hogar.
Yo tengo un empleo, pero no gano mucho y mi madre jamás ha trabajado, así que vivimos de mi sueldo.
Por eso se ha empecinado en buscarme parejas que tengan dinero, así sean unos viejitos que están para el asilo.
Todos los días me repite que ya debo casarme con Efraín para que nos solucione la vida, porque si sigo esperando mi príncipe azul me quedaré solterona. Siempre le respondo que me casaré cuando me enamore, pero ella dice que debe primar el dinero antes que el amor, porque de eso no se vive.
Por supuesto que yo no le hago caso y tengo un enamorado a escondidas, pues es un compañero de trabajo que gana un poquito más que yo, pero que no es lo que mi madre quiere y prefiero que ella no se entere para que no le haga pasar un mal rato.
Es más, si con el tiempo decidimos casarnos lo haré a escondidas de mi madre y le daré la noticia cuando ya no pueda hacer nada.
Mi problema ahora es que a toda costa quiere que me case con Efraín, quien es un hombre de 62 años que tiene dos ferreterías, siempre nos visita y cada vez que llega a mi casa lleva víveres, un pollito a la brasa para comer y le hace regalitos a mi madre y a mí.
Obviamente que yo no los recibo, pero mi mamá me mete por los ojos al viejito para que me case con él sólo por su dinero.
CONSEJO
No le hagas caso a tu madre, pues no te puede obligar a casarte sin amor y con un hombre mucho mayor. Debes hablar con ella y sincerarte con Efraín diciéndole que no lo amas y que jamás lo aceptarás. Si estás enamorada defiende ese amor. ¡Suerte!
Escrito el 8/12/2010 02:38:00 a.m.
Mi novia ya no se quiere casar

Benjamín (35, Trujillo). Hace seis años empecé una relación amorosa con Janet, quien a los dos años de romance ya quería comprometerse en matrimonio, pues quería estar casada y tener un hijo, al igual que todas sus amigas que a los 30 ya tenían un hogar.
Sin embargo, en ese entonces yo no me sentía emocinal ni económicamente preparado para llegar al matrimonio y asumir una responsabilidad de esa naturaleza, sobre todo porque Janet quería tener hijos lo más pronto posible.
Le pedí por aquél entonces esperar, ser más paciente y que no se desesperara por la edad y que no quisiera seguir a sus amigas, pues muchas estaban casadas, pero pasando apuros por haberse unido en matrimonio sin estar listos económicamente o a punto de separarse.
Fue así que pasaron los años y Janet no me volvió a tocar el tema del matrimonio ni de la convivencia, hasta que hace unos seis meses le dije que ya era tiempo de casarnos, que ya tenía un fondo para dar la inicial de un departamento y unos ahorros para hacer la fiesta que ella quería.
Sin embargo, doctora, grande fue mi sorpresa cuando mi novia me dijo que todavía no quería casarse, que había aprendido a disfrutar de su soltería, que había tenido muchos gastos personales y necesitaba ahorrar para cubrir los gastos de su vestido, el ajuar de la luna de miel y todo lo que a ella le corresponde costear.
Por más que le dije que de eso no se preocupara, Janet me ha dicho que espera un año más y que si no estoy dispuesto a esperarla como ella lo hizo conmigo, entonces que demos por terminada la relación.
Sinceramente no sé qué está pasando, pienso que quizá a mi novia se le acabó el amor y no sabe cómo decírmelo.
Consejo
Ambos tienen que hablar con sinceridad y si todavía hay amor, entonces hagan los planes para casarse dentro de un año. Cuando hay amor nunca es tarde, salvo que el sentimiento que los une sea frágil. ¡Suerte!
Escrito el 5/22/2010 02:09:00 p.m.
Mi esposa nuca me amo - Casos del corazon

Abel (55, San Luis). En el momento que pensaba que después de cumplir el medio siglo de vida ya no tendría opción de volverme a enamorar y que llegaría al otoño de mi vida solitario y viendo a mis sobrinos de vez en cuando, el amor llegó a mi corazón. Conocí a Perla hace unos tres años y hace dos nos casamos. Yo lo hice muy enamorado e ilusionado y pensé que mis sentimientos eran correspondidos. No tengo mayor fortuna, pero sí una casita que logré comprar con mucho esfuerzo y el dinero que recibiré de liquidación cuando me jubile del trabajo.
Me sentía feliz porque ya no estaba solo, tenía una mujer a quien amar y que me recibiera cuando regresaba del trabajo. Perla tiene doce años menos que yo, no era tan jovencita, así que no tenía que lidiar con una mujer inmadura ni que gustara de irse a bailar los fines de semana.
Resultó ser la pareja que estaba esperando toda mi vida, de buen carácter, atenta y a quien darle todo mi amor y procurarle bienestar. La vida me dio un motivo más para seguir luchando, pero lo que jamás imaginé es que lejos de ser amado iba a ser utilizado.
Un día regresé antes del trabajo y encontré a mi mujer con varios tragos encima, estaba con unas amigas y se habían tomado varias botellas de cerveza. No le dije nada porque no era su costumbre beber licor y porque prefería que estuviera en casa que en cualquier restaurante.
Pero esa fue la primera de muchas veces que llegué a casa y le encontré tomando licor. Un día le recriminé su actitud y le dije que era peligroso para su salud que tomara tanto y me respondió que en el alcohol ahogaba sus penas, pues era infeliz porque se había casado conmigo sin amor.
Me gritó en la cara que se había casado por despecho, porque el hombre al que amaba nunca le había correspondido y porque necesitaba asegurarse un techo donde vivir casándose con un hombre mayor que ella, que por la ley de la vida se moriría antes que ella. Ahora no sé qué hacer, doctora, pues yo amo a Perla, ella jamás me ha sido infiel y me ha pedido perdón.
Consejos
Si sabes que esa mujer no te ama y se casó por despecho e interés, debes quererte un poco más y sacarla de tu vida. No tienes por qué mendigar amor ni vivir junto a una mujer que, aunque no te sea infiel, te ha confesado que no te ama.
Escrito el 5/21/2010 01:50:00 p.m.
Mi esposa es floja y dormilona

Luciano (39, La Huayrona). Tengo sólo un año de matrimonio y mi esposa está haciendo hasta lo imposible para que me arrepienta de haberla llevado al altar.
algomás
Siendo novios me dijo que sabía cocinar, que era muy hacendosa y se me presentó como una mujer muy responsable.
Yo he vivido con mi madre y hermanas, todas muy trabajadoras que tenían la casa como un anís y yo también crecí siendo muy ordenado. No soy ningún maniático de la limpieza ni del orden, pero me gusta que todo esté en su sitio. La ropa no tiene por qué estar tirada si hay cómoda y ropero y un cesto para la ropa sucia.
Si se ensucian los platos hay que lavarlos y tener la casa limpia, al igual que los baños.
Martina siempre ha estado pulcra, también hablaba del orden y su casa jamás ha estado desordenada. Y claro, ahora entiendo que quien se ocupaba de mantener el orden era su madre.
Ahora que estamos casados, mi esposa con las justas se levanta para salir al trabajo y ni desayuna. Yo tiendo la cama y arreglo el baño, pues deja todo el piso mojado, pero cuando llego en la noche todo está desordenado. Su saco colgado en el respaldar de una silla, su cartera en un mueble de la sala y en el lavadero los platos sucios de lo que ha comido.
Y si yo no los lavo se pueden quedar ahí por días.
Pero eso no es todo. Los sábados y domingos que descansamos duerme hasta el mediodía, quiere comer en la calle y no mueve ni un dedo. Con las justas pone su ropa en la lavadora, yo lavo mis camisas y mis pantalones.
Eso sí, por las noches quiere irse de juerga y el domingo se levanta con las justas para ponerse un buzo y gorrearle el almuerzo a sus papis o a los míos.
Estoy cansándome de esta situación que parece irremediable, pues ya he hablado infinidad de veces con Martina y no se enmienda ni un poquito.
Consejo
Insiste con tu esposa para que sea más ordenada, lo que no significa que sea tu empleada doméstica. Sincérate con ella, dile lo que sientes y que si te ama se enmiende, pues de lo contrario la relación se irá al tacho.
Fuente: Diario Ojo
algomás
Siendo novios me dijo que sabía cocinar, que era muy hacendosa y se me presentó como una mujer muy responsable.
Yo he vivido con mi madre y hermanas, todas muy trabajadoras que tenían la casa como un anís y yo también crecí siendo muy ordenado. No soy ningún maniático de la limpieza ni del orden, pero me gusta que todo esté en su sitio. La ropa no tiene por qué estar tirada si hay cómoda y ropero y un cesto para la ropa sucia.
Si se ensucian los platos hay que lavarlos y tener la casa limpia, al igual que los baños.
Martina siempre ha estado pulcra, también hablaba del orden y su casa jamás ha estado desordenada. Y claro, ahora entiendo que quien se ocupaba de mantener el orden era su madre.
Ahora que estamos casados, mi esposa con las justas se levanta para salir al trabajo y ni desayuna. Yo tiendo la cama y arreglo el baño, pues deja todo el piso mojado, pero cuando llego en la noche todo está desordenado. Su saco colgado en el respaldar de una silla, su cartera en un mueble de la sala y en el lavadero los platos sucios de lo que ha comido.
Y si yo no los lavo se pueden quedar ahí por días.
Pero eso no es todo. Los sábados y domingos que descansamos duerme hasta el mediodía, quiere comer en la calle y no mueve ni un dedo. Con las justas pone su ropa en la lavadora, yo lavo mis camisas y mis pantalones.
Eso sí, por las noches quiere irse de juerga y el domingo se levanta con las justas para ponerse un buzo y gorrearle el almuerzo a sus papis o a los míos.
Estoy cansándome de esta situación que parece irremediable, pues ya he hablado infinidad de veces con Martina y no se enmienda ni un poquito.
Consejo
Insiste con tu esposa para que sea más ordenada, lo que no significa que sea tu empleada doméstica. Sincérate con ella, dile lo que sientes y que si te ama se enmiende, pues de lo contrario la relación se irá al tacho.
Fuente: Diario Ojo
Escrito el 5/20/2010 12:35:00 p.m.
Casos del Corazon - Se Puso Implantes y Se Acabo la Relacion
Se Puso Implantes y Se Acabo la Relacion
FABIAN (33, Los Olivos). Por dejarse llevar por unas amigas del trabajo que son asiduas clientes de los spa, las peluquerías y los cirujanos, mi novia pasó casi un año ahorrando para someterse a un implante de senos y, según ella, verse mejor.
Al conocer a Sonia era una muchacha sencilla, simpática, que cuidaba su cuerpo con ejercicios y eso teníamos en común, pues frecuentábamos el mismo gimnasio y es ahí donde nos vimos por primera vez.
Sin embargo, con el pasar del tiempo cambió de trabajo y conoció a sus nuevas compañeras con las que modificó su ritmo de vida, al punto que salía a correr muy temprano antes de ir a su oficina y a la salida iba al gimnasio el doble de las horas acostumbradas.
Poco a poco comenzamos a alejarnos, pues tenemos menos tiempo para vernos los días de semana y los sábados se la pasa en un spa. Los domingos nos vemos un rato y ya casi no vamos a discotecas porque se le ha dado por dormir temprano y no trasnochar para no arrugarse.
Lo peor es que de pronto comenzó a decir que tenía los senos caídos y muy pequeños y no podía lucir bien sus escotes, así que se puso a ahorrar casi un año, hasta que se puso los famosos implantes.
Estuvo más de dos semanas intocable, adolorida y hasta de mal humor por el malestar después de la operación. Reconozco que quedó muy bien, pero cuando tuvimos intimidad y se los toqué le dije que los sentía.
Entonces se molestó, me dijo que se había operado para gustarme más, que gastaba más de lo que podía en los spa para estar más bella para mí, que era un malagradecido y que jamás volvería a tocar sus nuevos senos. Por último me dijo que si no le gustaba como estaba me podía ir por donde vine. En resumen, doctora, esos benditos pechos son motivo de pleito entre ambos. Ya le pedí disculpas, pero Sonia no entiende razones, dice sentirse muy ofendida y no quiere verme.
Consejo:
Si realmente amas a tu novia insiste en hablar con ella y pedirle disculpas hasta que las acepte. Dile que la amas por como es, que te gusta tal y como está y no necesita de cirugías. Quizá necesita que la ayudes a mejorar su autoestima.
FABIAN (33, Los Olivos). Por dejarse llevar por unas amigas del trabajo que son asiduas clientes de los spa, las peluquerías y los cirujanos, mi novia pasó casi un año ahorrando para someterse a un implante de senos y, según ella, verse mejor.
Al conocer a Sonia era una muchacha sencilla, simpática, que cuidaba su cuerpo con ejercicios y eso teníamos en común, pues frecuentábamos el mismo gimnasio y es ahí donde nos vimos por primera vez.
Sin embargo, con el pasar del tiempo cambió de trabajo y conoció a sus nuevas compañeras con las que modificó su ritmo de vida, al punto que salía a correr muy temprano antes de ir a su oficina y a la salida iba al gimnasio el doble de las horas acostumbradas.
Poco a poco comenzamos a alejarnos, pues tenemos menos tiempo para vernos los días de semana y los sábados se la pasa en un spa. Los domingos nos vemos un rato y ya casi no vamos a discotecas porque se le ha dado por dormir temprano y no trasnochar para no arrugarse.
Lo peor es que de pronto comenzó a decir que tenía los senos caídos y muy pequeños y no podía lucir bien sus escotes, así que se puso a ahorrar casi un año, hasta que se puso los famosos implantes.
Estuvo más de dos semanas intocable, adolorida y hasta de mal humor por el malestar después de la operación. Reconozco que quedó muy bien, pero cuando tuvimos intimidad y se los toqué le dije que los sentía.
Entonces se molestó, me dijo que se había operado para gustarme más, que gastaba más de lo que podía en los spa para estar más bella para mí, que era un malagradecido y que jamás volvería a tocar sus nuevos senos. Por último me dijo que si no le gustaba como estaba me podía ir por donde vine. En resumen, doctora, esos benditos pechos son motivo de pleito entre ambos. Ya le pedí disculpas, pero Sonia no entiende razones, dice sentirse muy ofendida y no quiere verme.
Consejo:
Si realmente amas a tu novia insiste en hablar con ella y pedirle disculpas hasta que las acepte. Dile que la amas por como es, que te gusta tal y como está y no necesita de cirugías. Quizá necesita que la ayudes a mejorar su autoestima.
Fuente: Diario Ojo
Escrito el 10/15/2009 06:21:00 a.m.
Por ocioso perdió su negocio
Por ocioso perdió su negocio - Casos del Corazon
Leonor (33, Rímac). Llevo más de seis años de matrimonio y en todo este tiempo mi familia no
ha podido surgir porque mi esposo es un hombre conformista, flojo y sin ningún espíritu emprendedor.
En la época de enamorados se le veía trabajador, empeñoso, con ganas de salir adelante y hacer dinero, al punto de que él costeó nuestra fiesta de matrimonio y dio la inicial para un departamento que pagábamos al banco.
Después de casados se le ocurrió renunciar a su trabajo y con su li-quidación poner un negocio de abarrotes al por mayor. Al principio le iba muy bien, pero tenía que levantarse muy temprano, sobre todo los días en que hacía compras y llegaba a casa más de las nueve de la noche. Trabajaba catorce horas diarias, pero ese es el costo, doctora, cuando se tiene un negocio y se busca que la inversión dé frutos.
Sin embargo, sólo un año le duró el empeño. Un buen día me dijo que estaba cansado de madrugar y llegar tarde a casa y que dejaría la tienda porque con ese ritmo no tenía vida social y sólo los domingos estaba con nuestro hijo.
Fue así que poco a poco fue dejando de ir a trabajar hasta que el negoció cerró. Ni siquiera lo traspasó o vendió la mercadería cuando le dije. Lo peor de todo, doctora, es que ya debemos una letra al banco del préstamo de nuestro departamento y si no pagamos también lo perdemos.
Ahora mi esposo cachuelea en trabajos como electricista y ta-xea alquilando el carro de un amigo, pero eso no es suficiente para mantener el hogar.
Yo empecé a trabajar vendiendo cosméticos por catálogo, pues no puedo salir todo el tiempo de casa porque no tengo con quién dejar a mi niño. La situación se vuelve cada vez más difícil y no sé cómo resolver mi vida, sobre todo porque a mi marido le importa poco todo lo que sucede.
Fuente: diario ojo
Leonor (33, Rímac). Llevo más de seis años de matrimonio y en todo este tiempo mi familia no
ha podido surgir porque mi esposo es un hombre conformista, flojo y sin ningún espíritu emprendedor.En la época de enamorados se le veía trabajador, empeñoso, con ganas de salir adelante y hacer dinero, al punto de que él costeó nuestra fiesta de matrimonio y dio la inicial para un departamento que pagábamos al banco.
Después de casados se le ocurrió renunciar a su trabajo y con su li-quidación poner un negocio de abarrotes al por mayor. Al principio le iba muy bien, pero tenía que levantarse muy temprano, sobre todo los días en que hacía compras y llegaba a casa más de las nueve de la noche. Trabajaba catorce horas diarias, pero ese es el costo, doctora, cuando se tiene un negocio y se busca que la inversión dé frutos.
Sin embargo, sólo un año le duró el empeño. Un buen día me dijo que estaba cansado de madrugar y llegar tarde a casa y que dejaría la tienda porque con ese ritmo no tenía vida social y sólo los domingos estaba con nuestro hijo.
Fue así que poco a poco fue dejando de ir a trabajar hasta que el negoció cerró. Ni siquiera lo traspasó o vendió la mercadería cuando le dije. Lo peor de todo, doctora, es que ya debemos una letra al banco del préstamo de nuestro departamento y si no pagamos también lo perdemos.
Ahora mi esposo cachuelea en trabajos como electricista y ta-xea alquilando el carro de un amigo, pero eso no es suficiente para mantener el hogar.
Yo empecé a trabajar vendiendo cosméticos por catálogo, pues no puedo salir todo el tiempo de casa porque no tengo con quién dejar a mi niño. La situación se vuelve cada vez más difícil y no sé cómo resolver mi vida, sobre todo porque a mi marido le importa poco todo lo que sucede.
Fuente: diario ojo
Escrito el 3/03/2009 01:34:00 a.m.
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